Puntos Básicos para tejer amigurumis

Vamos a empezar a aprender los puntos básicos que debemos tejer para dar vida a nuestros amigurumis:

 

PUNTO CADENA O CADENETA

Es el punto básico por excelencia y dará origen a muchas de nuestras creaciones. Consiste en formar un nudo corredizo que como su nombre indica “encadenaremos” varias veces hasta conseguir el largo que nos interese obtener.

En mis patrones lo podéis encontrar para iniciar el tejido en recto, o formar diversos elementos como unas cejas gruesas, mechones de pelo, cuernos, etc.

 

ANILLO MÁGICO:

Este punto da origen a la mayoría de los amigurumis. Lo ideal es buscar la manera más cómoda de hacerlo, pues a priori nos puede parecer complicada la teoría, cuando en la práctica no existe ninguna dificultad. Encontraréis diversas variantes de cómo hacer el Anillo mágico. Vamos a ver cómo lo hago yo:

Se trata de enroscar en el dedo índice el hilo: primero sujetamos con el pulgar y el dedo medio de la mano izquierda el extremo de la hebra y la pasamos sobre el dedo índice, lo rodeamos y superponemos el lado largo sobre el corto formando una X sobre el dedo.

A continuación tomamos con la mano derecha la aguja y la pasamos por debajo de la parte superior derecha de la X para levantarla, enganchar la parte izquierda y pasarla por debajo. Tenemos así el hilo en la aguja preparado para tejer sobre él una cadena tomando el extremo largo. Dicha cadena nos servirá para sujetar el hilo en forma de anillo.

Vamos a fijarnos por un momento en su forma: la mitad de nuestro anillo tiene dos hilos (la hebra corta enroscada sobre la que forma el anillo), mientras que la otra mitad tiene simplemente un hilo.

Lo que debemos hacer es, después de la cadena de sujeción, tejer puntos bajos en la mitad doble, tomando los dos hilos a la vez. Haremos tantos puntos como nos indique el patrón (normalmente 6) para a continuación cerrar el anillo.


Para ello debemos tirar del hilo corto hasta cerrar el hueco y completar el anillo con un punto deslizado sobre el primer punto bajo. OJO: No debemos confundir el primer punto bajo con la cadena de sujeción. Para asegurarnos, simplemente tenemos que contar los puntos desde la aguja hacia atrás, hacia el inicio. De esta manera no nos equivocaremos.

Como os he dicho, esta es mi manera particular de hacer el Anillo mágico y lo podéis encontrar en mis patrones para iniciar la mayoría de las piezas. Los veréis de diferentes tamaños, desde los más grandes de 12 puntos bajos, los medianos de 8, a los más comunes de 6 y los pequeños de 4. Otros usos que le podemos dar son:

  • Tejer una figura redonda, por ejemplo unas gafas, formando para ello un anillo con tantos puntos bajos que nos permita dejar un hueco central al cerrarlo.
  • Tejer una media esfera si lo dejamos sin cerrar con el punto deslizado, por ejemplo para hacer unas pequeñas orejas.

 

PUNTO BAJO / MEDIO PUNTO:

Junto con la cadena es el punto básico a la hora de tejer amigurumis. Lo utilizamos para todo, pero eso sí, nunca de forma aislada, es decir, el punto bajo se teje siempre sobre otro punto.

Vamos a ver cómo tejerlo:

  • Sobre cadenas: Tras hacer una serie de cadenas, nos quedará una hebra en la aguja. Lo que haremos será introducir la aguja en la cadena, tomar el hilo y regresar, obteniendo así dos hebras en la aguja. Tomamos de nuevo el hilo por el exterior y lo introducimos en estas dos hebras, pasando a tener solamente una.
  • Sobre otro punto bajo: Vamos a fijarnos en la forma que tiene un punto bajo. Como vemos está formado por dos partes (superior e inferior). Tenemos varias opciones:
    • Tejer un punto bajo normal, tomando las dos partes simultáneamente, es decir, con una hebra ya en la aguja la introducimos por debajo de ambas partes, tomamos el hilo y regresamos obteniendo 2 hebras, para finalizar el punto tomando de nuevo el hilo e introduciéndolo en estas dos hebras, como hemos hecho anteriormente al tejer el punto bajo sobre las cadenas. Es el punto que más utilizo en mis patrones y supone la base principal de cada pieza.
    • Tejer tomando solamente una de las partes, o la inferior (como explicaré más adelante en el caso de las disminuciones) o la superior, dejando así la parte inferior libre, lo que nos permitirá retomar el tejido en ese punto. Lo podéis encontrar en mis patrones tanto en su uso habitual como disminución como para dejar puntos libres y regresar al tejido con posterioridad para hacer un nuevo elemento (por ejemplo un vestido) o completar el existente (bajos de un pantalón). También lo utilizo para coser varias piezas entre sí, tomando la parte que queda libre.
    • Por último, vamos a fijarnos en 2 puntos juntos y en su unión con la fila anterior. Es lo que yo llamo en mis patrones “parte vertical de las cadenas”. Tejer los puntos bajos tomando la parte vertical de las cadenas consiste en introducir la aguja, que ya tendrá una hebra en ella, por debajo de esta parte, en posición horizontal, para a continuación hacer el punto bajo como os he explicado. Como vemos, no se trata de modificar la ejecución del punto bajo, sino su ubicación y en lugar de introducir la aguja en la cadena, en las dos partes del punto o en una sola, la introducimos en esta parte inferior, esta unión entre puntos. Hacer los puntos bajos de esta manera nos permitirá formar bordes y relieves sobre el tejido y los podéis encontrar en mis patrones en múltiples ocasiones, por ejemplo para remarcar una zona o cambiar de dirección el tejido (en sombreros, bordes de piezas rectas, etc)

 

MEDIA VARETA:

A través de la media vareta ganaremos alto y ancho en nuestro tejido. Se trata de una modificación del punto bajo. Con una hebra ya en la aguja, en lugar de introducir ésta en el tejido como en el punto bajo, lo que haremos será tomar otra hebra alrededor de la aguja. Ya con las dos hebras colocadas en la aguja la introducimos en el tejido y tomamos el hilo obteniendo así 3 hebras, tomamos de nuevo el hilo y lo introducimos sobre las tres hebras al mismo tiempo, quedándonos finalmente en la aguja solamente una.

Tanto este punto como el siguiente, la vareta, nos sirven para aumentar tanto el alto como el ancho de nuestro tejido, especialmente si tejemos varias sobre un solo punto. Lo encontraréis en mis patrones para formar ondas, por ejemplo en cuellos de vestidos.

 

PUNTO ALTO / VARETA:

La vareta es una variante del punto anterior y a mí personalmente me gusta más. Se ejecuta de igual modo, pero se diferencia de la media vareta en su terminación, aumentando ésta en un paso. Cuando tengamos las 3 hebras en la aguja y tomemos el hilo, en lugar de sacarlo a través de las tres, lo haremos a través de las dos primeras, quedándonos así 2 hebras en nuestra aguja. Rematamos entonces tejiendo un punto bajo, es decir, tomando de nuevo el hilo e introduciéndolo en las dos para quedarnos finalmente con una.

Una tercera variante que utilizo muy poco es la VARETA DOBLE:

Se diferencia de la vareta tanto en su inicio como en su terminación. Teniendo una hebra en la aguja, en lugar de tomar otra a partir del hilo, lo que hacemos es tomar dos, es decir, enroscamos dos veces el hilo en la aguja. Ya podemos introducir la aguja en el punto, tomar el hilo y sacarlo de nuevo por el punto obteniendo 4 hebras en la aguja. Sólo nos queda terminar el punto. Si para la vareta lo hacíamos en dos pasos, en la vareta doble lo haremos en tres. Con las 4 hebras en la aguja, tomamos el hilo y lo pasamos por las dos primeras (nos quedarán 3 hebras), lo tomamos de nuevo y lo pasamos por las dos siguientes (nos quedarán 2 hebras) y por último lo tomamos y lo pasamos por esas dos hebras de modo que ya sólo nos quedará una.

La vareta doble nos hará ganar aún más altura, con el inconveniente desde mi punto de vista de dar lugar a una separación entre los puntos que limita su uso e impide su relleno.

 

PUNTO RASO / PUNTO DESLIZADO:

Es el punto mínimo. Con él avanzamos sobre los puntos, los hacemos más compactos y no ganamos altura. Con una hebra en la aguja, la introducimos en el tejido y tomando el hilo atravesamos todo, tanto el tejido como la hebra, de una sola vez, formando el punto y quedándonos de nuevo con una hebra en la aguja.

Su uso más característico es en el cierre del Anillo mágico. Lo podéis encontrar en mis patrones por ejemplo para formar bordes, rematar una pieza o cerrarla uniendo dos filas de puntos.

Ahora que ya conocemos los puntos básicos, vamos a ver cómo utilizarlos:

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