3 errores que no debes cometer al tejer amigurumis

Hola, ¿qué tal la vuelta al cole?,…

Lo primero pedirte disculpas por estar tanto tiempo sin escribir, estoy liada con un proyecto de animalitos amigurumi y la verdad es que no tengo mucho tiempo para dedicarle al blog.

Mira qué chulos están quedando:

Animales amigurumi

Y, por si fuera poco, también estoy preparando una colección de patrones para Halloween.

¡Terroríficos!

Vamos, que no puedo llegar a todo…

Me gustaría crear más entradas para el blog, patrones, tutoriales,… pero el tiempo es el que es, y no perdona.

Pero bueno, vale ya de quejarse y vamos al grano.
 

Errores comunes al tejer amigurumis

Es muy común, sobre todo cuando estás empezando, cometer errores a la hora de tejer tus amigurumis.

Estos errores pueden hacer que tu amigurumi no tenga el acabado que esperabas o, en el peor de los casos, que no puedas terminarlo.

Para que tus amigurumis queden lo más bonitos posible no cometas estos 3 errores:

 
1.- Elegir mal la lana y la aguja:
 
¿Qué tipo de lana debo utilizar?

Los materiales que componen la lana pueden ser algodón, material acrílico, o ambos materiales. Esto lo puedes ver fácilmente en las etiquetas del producto.

La diferencia es que con algodón obtendrás un resultado más suave y esponjoso, ideal para niños y bebés.

Sin embargo, la lana acrílica suele ser más recomendable para tejer amigurumis, ya que es un material que se abre menos, fácil de tejer y los amigurumis se pueden lavar sin problemas.


¿Qué grosor de lana debo utilizar?

Los grosores de lana para tejer amigurumis suelen oscilar entre 3 y 5 mm.

Obviamente, si utilizamos una lana más gruesa nos saldrá un amigurumi más grande y si usamos una lana fina nos quedará más pequeño.

Normalmente se indicará en el patrón el grosor de lana que debemos utilizar, por lo que te aconsejo que sigas esta recomendación.

De no hacerlo corremos el riesgo de que al variar el tamaño de las partes, el resultado final no sea el adecuado, no seamos capaces de encajar las piezas o su consistencia sea incorrecta.

Recuerda que también es muy importante elegir bien la aguja para ese grosor de lana.

¿Qué tamaño de aguja debo utilizar?

Normalmente, en las etiquetas de la lana pone el tamaño de aguja recomendado. Pero muchas etiquetas no son fiables, por lo que te recomiendo que uses una aguja un poco más pequeña que el grosor de la lana.

Si usas una aguja demasiado pequeña el tejido te quedará muy apretado, con los puntos apelotonados. Si usas una aguja demasiado gruesa el tejido te quedará muy suelto, y se verán huecos entre los puntos.

Aquí tienes un ejemplo:



La clave está en encontrar el punto intermedio, ese será el tamaño de aguja que deberás utilizar.

Como ves, si tejes con una aguja más gruesa, la separación entre los puntos hace que el amigurumi también salga más grande.

Sin embargo, si utilizas una aguja demasiado fina, el tejido terminará curvándose debido a la tensión de los puntos.
 
Así que ya sabes, elige bien tu aguja, vale la pena perder unos minutos probando antes de tener que arrepentirte más tarde.
 
En esta entrada te cuento más cositas sobre Materiales y accesorios para tejer amigurumis.
 

2.- Diferente tensión en los puntos:

Cuando estamos empezando y todavía no tenemos dominada la aguja y los puntos, es muy común que la tensión que ejercemos al tejer no sea la correcta y los puntos queden flojos o demasiado apretados. En cualquiera de los dos casos, lo mejor será deshacer lo mal hecho y volver a empezar.

Si apretamos demasiado los puntos, en primer lugar, nos resultará casi imposible tejer sobre ellos. El tejido quedará tirante y tendremos muchas dificultades para introducir la aguja y poder continuar.
 
Este fue mi caso cuando empecé, apretaba demasiado y eso me impedía seguir.

Si, en cambio, dejamos flojos los puntos, seremos incapaces de darle forma, quedarán huecos y esto le dará al tejido un aspecto descuidado y desigual.

Con la práctica ejerceremos la tensión adecuada que nos hará sentirnos cómodos con la aguja y mantener la regularidad en nuestro tejido.

 
3.- No disimular las transiciones entre puntos y los cambios de color:

Como puedes ver, no sólo debemos tener en cuenta que nuestro amigurumi tengan la forma adecuada, sino que también es muy importante que su aspecto sea cuidado y ordenado.

Debemos hacer todo lo posible para que los puntos queden iguales, que las uniones, aumentos, disminuciones y cambios de color sean lo más suaves posible.

 
Transiciones entre puntos:

Para lograr que las transiciones en nuestro tejido queden disimuladas y no afeen nuestra labor podemos emplear una serie de trucos:

  • Las uniones que hagamos entre varios puntos o al rematar una vuelta, las tejemos con un punto deslizado, disimulando de esta forma cualquier desnivel o irregularidad.
  • En cuanto a los aumentos, si no seguimos un patrón, debemos procurar hacerlos secuencialmente, distribuyéndolos de manera regular a lo largo del tejido.
  • Si seguimos el patrón, simplemente tenemos que ser cuidadosos a la hora de tejerlos, prestando atención al tomar el punto sobre el que vamos a aumentar.

  • Mediante la aplicación de la técnica de las disminuciones invisibles, éstas ya no son un problema. Tomando la parte inferior (exterior) de las cadenas, uniremos los dos puntos de manera invisible haciendo una disminución perfecta.

En cambio, sí podemos encontrarnos con alguna dificultad en las vueltas de disminución finales, antes de rematar la pieza.

En ocasiones puede resultar complicado tejer esta parte y que el espacio entre los puntos sea demasiado grande.

Para evitarlo, lo más sencillo es procurar tensionar los puntos, apretando un poco más el tejido.
 
En esta entrada tienes más información sobre Aumentos y Disminuciones.
 
Cambios de color:

El cambio de color es algo que suele preocuparnos mucho.

Al tejer la mayoría de los amigurumis en espiral, el más que evidente desnivel que se produce al cambiar de color causa un mal efecto en nuestro trabajo.

Existen varias maneras de disimular este cambio. La que yo utilizo consiste en:

  • Si el cambio de color ocupa toda la vuelta, lo hago mediante el método tradicional, es decir, con un punto deslizado en el último punto, una cadena sobre éste y un punto bajo en ese mismo punto.
  • De esa manera disimulamos la unión.
     

     

  • Si el cambio ocupa sólo algunos puntos o parte de la vuelta, introduzco el nuevo color en el punto anterior al que debo tejer, en medio de un punto bajo, es decir, comienzo a hacer un punto bajo y cuando tengo las dos hebras en la aguja, introduzco el nuevo color y completo con éste el punto.


 

 
¡Y esto es todo! Espero que te hayan gustado estos truquitos y los utilices en tus amigurumis.
 
¿Y tú? ¿Qué errores has cometido al tejer amigurumis?

Cuéntamelo en los comentarios para poder ayudar a otras tejedoras.