Aumentos y Disminuciones

Una vez vistos los puntos básicos para tejer nuestros amigurumis, necesitamos aprender a utilizarlos de la manera correcta y en el momento adecuado para poder darles la forma deseada.

Vamos a ver los dos sencillos métodos a través de los cuales podremos formar todas las figuras necesarias para crear nuestros amigurumis.

AUMENTOS:

Consisten en hacer dos puntos sobre el mismo punto, primero uno y después otro.

Como su propio nombre indica, esto nos permitirá aumentar la superficie del tejido, es decir, hacerlo más ancho.

Su utilización más frecuente es con puntos bajos, pero podemos encontrar aumentos con otro tipo de puntos como las varetas, por ejemplo.

Utilizaremos los aumentos para ampliar el tejido  en las llamadas Vueltas de aumento.

En ellas combinaremos puntos simples con aumentos, o realizaremos éstos últimos solamente, formando secuencias que nos permitirán alcanzar el ancho deseado en toda la pieza o sólo en una parte.

En mis patrones encontrarás los aumentos para tejer cualquier parte de los amigurumis, tanto si tejemos en redondo comenzando con un Anillo mágico, como en recto mediante cadenas, aumentando toda o parte de la superficie tejida.

Mediante aumentos no sólo damos forma por ejemplo a una cabeza, sino que podremos añadirle pronunciados pómulos o un mentón prominente.

Como variante a los aumentos, nos podemos encontrar con los aumentos de 3 puntos:

Consisten en hacer 3 pb en el mismo punto, es decir, en lugar de hacer un aumento normal que sería tejiendo 2 pb en el mismo punto, haremos 3.

En mis patrones lo podéis encontrar con este símbolo: aum #3  

Lo utilizamos para remarcar determinados puntos, normalmente situados en las esquinas, permitiéndonos dar un aspecto cuadrado a una pieza que tejemos de forma redonda.

En contraposición a los aumentos, contamos con el método contrario:

DISMINUCIONES:

Consisten en unir dos puntos para obtener uno sólo.

Existen diversas formas de hacer una disminución:

Podemos simplemente saltarnos un punto y tejer sobre el siguiente, o enganchar los dos puntos sobre los que queremos hacer la disminución y hacer un punto deslizado sobre ellos.

Sin embargo, la manera que más me gusta y utilizo es la llamada Disminución Invisible.

Se trata de tomar con la aguja la parte inferior de las cadenas de los dos puntos sobre los que queremos hacer la disminución, para a continuación, enganchar el hilo, pasar por esas dos partes, obteniendo así dos hebras sobre la aguja y terminar haciendo un punto bajo.

Se trata de una opción sencilla que nos permite reducir el ancho del tejido, sin afear el aspecto del mismo.

Al igual que ocurre con las Vueltas de aumento, utilizaremos las disminuciones en las Vueltas de Disminución, solas o en combinación con otros puntos mediante secuencias que reducen el ancho total de nuestra pieza o de sólo una parte.

Su uso es imprescindible en la parte final de nuestro tejido para cerrarlo y rematar la figura, pero también las utilizamos en combinación con las Vueltas de aumento para poder darle forma.

Así, por ejemplo, su empleo adecuado nos permitirá hacer una cabeza más o menos redonda, con facciones marcadas, un cuerpo gordo, delgado, con curvas sensuales…

En cuanto a las extremidades, además de formar piernas y brazos, podremos hacerlos musculosos, torneados… daremos forma también a los objetos, desde los más sencillos como una bola, hasta los más complejos como un coche o un barco.

 

Para poder completar nuestra explicación debemos hacer referencia a un tercer tipo de vueltas: Las Vueltas Fijas. En ellas no haremos aumentos ni disminuciones sino que mantendremos inalterado el número de puntos. Su utilización nos permitirá determinar el largo de nuestra pieza.

De esta manera ya contamos con las herramientas necesarias para dar forma a nuestros amigurumis. Combinando los tres tipos de vueltas jugaremos con el ancho y el largo del tejido dando lugar a toda clase de figuras.

   

¡Vamos a poner en práctica todo lo que acabamos de aprender!

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