Materiales y Cuestiones Previas

Bienvenid@ al mundo de los amigurumis!

Seguro que has visto un montón de muñecos adorables tejidos en crochet y has deseado hacerlos, pero te ha parecido que era muy complicado. Quiero demostrarte que no es así y que los amigurumis son aptos para todos. ¡Acompáñame en este viaje y te lo enseño!

Antes de nada debes sentirte cómod@ con tus herramientas, esto es, principalmente la aguja de ganchillo y el hilo o lana que vayas a utilizar. Esto es importante de cara al tiempo que tienes que pasar tejiendo.

Buscar un lugar luminoso, sentarse correctamente, con la espalda recta, agarrar la aguja de forma adecuada, son pequeños detalles que nos pueden evitar lesiones comunes cuando se trata de ejecutar movimientos repetitivos.

Os confieso que muchas veces mi comodidad personal está reñida con estos consejos que os doy y no sigo alguno de ellos.

Os voy a poner un ejemplo: mi forma de agarrar la aguja no es la más normal, pero yo me siento cómoda y el resultado es bueno. Con esto ¿qué os quiero decir?, pues que no os debéis poner límites a vosotros mismos a la hora de tejer.

Por supuesto que hay unas técnicas y puntos básicos que debemos seguir, pero en mi opinión no debemos ser estrictos a la hora de ejecutarlos, sino buscar una manera que nos resulte cómoda y fácil, que tal vez no sea la correcta según los más puristas, pero que a nosotros nos funciona y nos hace la tarea más sencilla.

A lo largo de nuestro recorrido entenderéis mejor a qué me refiero.

Como os he dicho, para empezar a tejer necesitamos tener a punto nuestras herramientas de trabajo.

Las mías son:

  1. Lana.
  2. Aguja de crochet.
  3. Relleno sintético.
  4. Marcador de vueltas.
  5. Aguja lanera, alfileres y tijeras.

 

1. Lana:

Los que estáis empezando a tejer y a descubrir el mundo de los amigurumis, en principio no deberíais ser muy exigentes respecto a la lana.

Como es natural, las dudas y la inexperiencia os harán equivocaros, y no tendréis más remedio que destejer y volver a tejer una y otra vez. Es por ello que os recomiendo una lana acrílica, económica y que podáis encontrar con facilidad en vuestro entorno. Hoy en día la calidad de dicha lana es buena, es suave, versátil y lavable.

Otra de las cuestiones en las que debemos fijarnos es en el grosor, directamente relacionado con la aguja que vamos a utilizar. Normalmente en los patrones encontraréis una referencia al grosor adecuado del hilo o lana que debéis utilizar. Si queremos que nuestro amigurumi sea lo más parecido en proporción y tamaño al modelo que describe el patrón, debemos seguir esta recomendación o de lo contrario correremos el riesgo de que el muñeco sea demasiado grande, pequeño o incluso carezca de la consistencia necesaria para mantener su forma.

En mis diseños utilizo lana de un grosor muy común (3 mm) para las piezas fundamentales, lana más fina o hilo de bordar para pequeños detalles y más gruesa para elementos concretos como por ejemplo algunos mechones de pelo. El grosor de 3 mm me permite hacer con facilidad amigurumis de diferentes tamaños sin limitarme excesivamente en cuanto a darles forma cuando se trata de diseños pequeños y sin agotarme en los grandes.

Por último, tendremos en cuenta la gama de colores, cuantos más estén a nuestra disposición, mejor. Aunque para tejer un patrón concreto no necesitéis demasiados, que la marca de lana tenga una amplia gama nos facilitará las cosas a la hora de elegir y en poco tiempo os permitirá tener en casa una amplia variedad con la que podréis tejer prácticamente cualquier patrón. Cuando contéis con la experiencia suficiente, ésta misma os permitirá cambiar a una lana de mejor calidad.

 

2. Aguja de Crochet:

No os someteré a una tediosa explicación sobre todas las variedades en cuanto a tamaño, materiales y aspectos ergonómicos existentes a nuestra disposición cuando se trata de agujas de crochet. Primero, porque desconozco todas las opciones del mercado y segundo porque parece increíble la cantidad de innovaciones que puede haber en algo tan simple como un “palito” con un gancho en la punta. ¡Si es que algunas hasta tienen luz incorporada!

 

Como muchas de estas opciones en realidad no están relacionadas con el tejido, sino con nuestros gustos personales, seréis vosotros los que tendréis que elegir la aguja que más se adapte a ellos, la más bonita, moderna, clásica, cómoda, etc.

Lo que sí os voy a explicar es cuál es la aguja más adecuada y cuál es la que yo utilizo.  Como os he dicho anteriormente el grosor del hilo o lana está íntimamente ligado a la aguja que debemos utilizar y viceversa, pero no vamos a complicarnos con numeraciones. Basta saber que la aguja que tenemos que emplear debe ser menor a la recomendada por la lana empleada.

La que yo uso, más me gusta y a la q ue estoy acostumbrada (salvo alguna excepción), es una aguja clásica de aluminio del número 3, de aproximadamente 2 mm.

 

3. Relleno sintético

Se trata del material que empleamos para introducir en los amigurumis, darles volumen y hacerlos “blanditos”. Lo podemos encontrar en diferentes cantidades y calidades, asociadas a un mayor o menor precio. Al igual que la lana, como principiantes no debemos obsesionarnos con adquirir un material de calidad, hipoalergénico y que nos suponga un dispendio económico innecesario. Sin embargo, se trata de algo fundamental y más importante de lo que pensamos por lo que tampoco podemos conformarnos con cualquier cosa.

Debe ser un material blando, de aspecto algodonoso, que no forme grumos y dé lugar a bultos indeseados en el tejido. También tiene que ser ligero, pero moldeable, es decir, que se adapte a la forma del muñeco y no cause deformaciones. Por último, considero que es importante que sea lavable y que tras secar no quede estropeado, sino que mantenga su textura original.

En mi caso, tras mucho buscar y probar, he tenido la suerte de encontrar un material económico que cumple con estos requisitos. Se trata del relleno de los cojines sin funda que podemos encontrar fácilmente en multitud de bazares.

 

4. Marcador de vueltas:

Es el elemento que necesitamos para enganchar en el tejido y de este modo saber en qué punto termina una vuelta y comienza la siguiente cuando tejemos en espiral. Veamos por qué:

Los amigurumis se tejen fundamentalmente en redondo, con dos técnicas:

1. La técnica tradicional, mediante la cual tejemos en círculo, haciendo una cadena y un punto bajo sobre ella al llegar al final de la vuelta y comenzar una nueva, que se elevará sobre la anterior. Esto nos permite distinguir perfectamente el inicio de cada vuelta, lo que hace innecesario el uso de un marcador. A favor: Mediante esta técnica logramos hacer un cambio de color de manera limpia, sin que se note un desnivel en la hilera. En contra: Deja una pequeña marca en el tejido que lo afea ligeramente.

2. La técnica en espiral, mediante la cual tejemos en círculo, de manera continuada, una vuelta tras otra, de tal forma que no podremos diferenciar el final de una y el inicio de otra, salvo que lo señalemos sobre el punto correspondiente. A favor: es la técnica por excelencia para tejer los amigurumis, pues el resultado final es más bonito. En contra: esos cambios de color desnivelados que afean el diseño.

Como marcador de vueltas podemos utilizar cualquier clase de elemento que cumpla la función de permanecer enganchado en el tejido señalándonos el punto final de la vuelta. Los podemos encontrar de muchos tipos y colores, incluso con contador de vueltas incorporado, o utilizar otros recursos que tengamos a mano como un imperdible, un clip o incluso un trocito de lana que anudamos sobre el punto que necesitamos marcar.

En mis patrones podréis ver que utilizo trocitos de lana de colores anudados para marcar, no el final de la vuelta, sino determinados segmentos dentro  del tejido. Esto me permite extrapolar el segmento marcado a futuras vueltas y al no ser duros me facilita el manejo de la pieza.

 

5. Aguja lanera, alfileres y tijeras:

Son los materiales que necesitamos para coser las diferentes partes de nuestros amigurumis.

Aunque una aguja para coser lana de tamaño normal sea lo único que necesitamos, os recomiendo que consigáis varias de diferentes tamaños y grosores. El acabado de nuestros amigurumis quedará mejor y nos resultará más sencillo coser determinadas partes si contamos en nuestro haber con la aguja del tamaño adecuado para cada ocasión.

En cuanto a los alfileres, los emplearemos para fijar cada pieza en su sitio, ver cómo queda y si está colocada correctamente, poder coser con facilidad.

En cuanto a las tijeras, ¿qué puedo decir? Todos sabemos cómo usarlas, ¿verdad?

¡Ya estamos listos!, pero ¿por dónde empezamos?

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