Cómo lavar tus amigurumis

Si te apasionan los amigurumis tanto como a mí, seguro que ya cuentas con una buena colección de todas las formas y tamaños que te gustará mantener como el primer día.

El polvo y la suciedad que con el paso del tiempo se llegan a acumular sobre ellos pueden deslucir tus mejores creaciones.

Si ese es tu caso, ha llegado el momento de lavar tus amigurumis.

Verás que con un poco de sentido común y siguiendo estos consejos es muy fácil:

  • Si tu amigurumi es pequeño o mediano podrás lavarlo en la lavadora. Para ello programa un ciclo corto, adecuado para prendas delicadas.
  • Normalmente estos ciclos utilizan agua fría o como máximo 30 C.
  • Evita el centrifugado aunque un pequeño truco consiste en introducir los amigurumis en una funda de tela que los protegerá.
  • Es recomendable usar un detergente líquido y evitar así los residuos que podría dejar uno en polvo.

Si tu amigurumi es grande o temes que se dañe en la lavadora, tendrás que darle un baño tu misma.

Debes seguir el mismo proceso:

  1. Lávalo con agua fría o templada y utiliza jabón líquido o incluso gel de baño.
  2. No frotes con fuerza, hazlo suavemente e intenta escurrir al máximo el agua acumulada, apretando el muñeco pero sin retorcerlo.

Ahora que está limpito hace falta que se seque:

  • No uses la secadora, ponlo en el exterior pero evita el sol fuerte directo que podría dañar los colores.
  • No lo cuelgues o correrás el riesgo de que se deforme.
  • Tendrás que dejarlo en posición horizontal y darle la vuelta varias veces para asegurarte de que seque por todas partes.
  • Ten paciencia, a veces el clima no acompaña y puede tardar en secar.

Fácil, ¿verdad?

¿Y tú? ¿Cómo lavas tus amigurumis?